Un llamado para mejorar la protección de la biodiversidad en la Antártida

Es grande, es valiosa, es única y está en riesgo

Solamente el 1% de la Antártida es permanentemente descubierto de hielo. Estas áreas son críticas para la conservación de la biodiversidad de este continente, sin embargo, únicamente el 1.5% de ellas se encuentran bajo protección formal. (Fotografía: Aleks Terauds.)

Solamente el 1% de la Antártida es permanentemente descubierto de hielo. Estas áreas son críticas para la
conservación de la biodiversidad de este continente, sin embargo, únicamente el 1.5% de ellas se encuentran
bajo protección formal. (Fotografía: Aleks Terauds.)

El “último territorio salvaje de la tierra” requiere un mejor sistema de áreas protegidas de acuerdo a una nueva investigación liderada por la investigadora Dra. Justine Shaw del Australian Research Council, Centre of Excellence for Environmental Decisions (ARC CEED). Dicho territorio es, por supuesto, la Antártida.

“La mayoría de la Antártida está cubierta por hielo, con menos del 1% de su área permanentemente descubierta de él”, comenta Shaw. “En estas importantes zonas descubiertas de hielo es en donde la mayoría de la biodiversidad terrestre se encuentra, sin embargo, solo el 1.5% pertenece a las Zonas Antárticas Especialmente Protegidas bajo el Sistema del Tratado Antártico”.

Amenaza

Las amenazas a la integridad ecológica de la Antártida están incrementando debido a una creciente variedad, intensidad, y frecuencia de las actividades humanas y a un clima que está cambiando rápidamente. Las invasiones biológicas se encuentran entre las amenazas más significativas, con varias poblaciones establecidas que ya han tenido un impacto sobre las especies nativas en la Antártida.

“Su condición de protección aparente refleja intencionalidad en su manejo, no resultados.”

Las actividades humanas en la Antártida continental son típicamente de dos tipos: las actividades de los programas nacionales antárticos (i.e., investigadores y sus trabajadores de apoyo) y aquellas que suceden como parte de recreación con tarifas pagadas (i.e., turistas y sus trabajadores de apoyo). La Antártida tiene más de 40,000 visitantes cada año, y son más y más las estaciones de investigación en construcción en aquellas pequeñas áreas desprovistas de hielo. Las actividades asociadas con la investigación incluyen la construcción de edificaciones, carreteras, y centros de abastecimiento de combustibles.

Esto ha sido paralelo a un incremento en el número de casos de impactos ambientales no intencionales, como el establecimiento de especies exóticas nocivas, derrames de aguas residuales, fuentes de contaminación específicas, así como destrucción de vegetación. Todas las actividades humanas, ya sean relacionadas con turismo o con investigación, se han incrementado considerablemente en los últimos veinte años y todo parece indicar que esta tendencia no va a cambiar en el futuro.

Pingüino Rey, especie que se reproduce en islas subantárticas.

Pingüino Rey, especie que se reproduce en islas subantárticas.

Evaluación

La Dra. Shaw y sus colegas determinaron la representatividad de la biodiversidad terrestre en el sistema de áreas protegidas. Además, evaluaron el riesgo que estas tienen de ser afectadas por invasiones biológicas, siendo esta la amenaza más significativa a la biodiversidad de la región.

“Nuestra evaluación cuantificó la proporción de áreas permanentemente descubiertas de hielo que están protegidas”, explica Shaw. “Luego examinamos qué tan bien estas áreas representan la biodiversidad de la Antártida empleando métricas desarrolladas recientemente para la evaluación de áreas protegidas. Adicionalmente, cuantificamos el nivel de amenaza al que estas áreas protegidas están expuestas por parte de invasiones biológicas usando información de una evaluación espacialmente explícita realizada recientemente”.

El estudio ejecutado por el equipo de investigadores encontró que el total de las 55 áreas designadas para la conservación de la biodiversidad terrestre se encuentran adyacentes a zonas de actividad humana. Siete de ellas tienen un riesgo elevado de ser afectadas por invasiones biológicas, y cinco de aquellas ecoregiones desprovistas de hielo no tienen áreas protegidas de ninguna clase.

Idoneidad

Shaw comenta que el estudio indica que las áreas protegidas de la Antártida son actualmente insuficientes para alcanzar las Metas de Aichi para la Diversidad Biológica — una estrategia internacional de biodiversidad que tiene como objetivo reducir las amenazas a la biodiversidad, así como proteger los ecosistemas, las especies y la diversidad genética.

“Cuando comparamos el sistema de áreas protegidas de la Antártida con las áreas protegidas de las naciones alrededor del mundo, encontramos que la Antártida se ubica junto con el 25% más bajo de los países evaluados”, dice Shaw. “Mucha gente piensa que la Antártida está bien protegida de amenazas a su biodiversidad porque está aislada y nadie vive allá, no obstante demostramos que esto no es cierto”.

“Necesitamos establecer áreas protegidas que sean representativas de la biodiversidad de la Antártida para proteger grupos diversos de insectos, plantas, y aves marinas, muchas de las cuales no se encuentran en ninguna otra región del mundo. Igualmente necesitamos asegurar que las áreas protegidas de la Antártida no vayan a ser afectadas por las actividades humanas en incremento, tales como la contaminación, el pisoteo o las especies exóticas invasoras.”

El profesor Hugh Possingham, coautor del estudio, explica que la Antártida es uno de los últimos lugares de la tierra que no tiene ciudades, agricultura, o minería. “Es un continente único en este sentido- un territorio verdaderamente salvaje. Si no establecemos un sistema de áreas protegidas que sea adecuado y representativo en la Antártida, este ecosistema único y frágil podría perderse”, comenta.

“A pesar que demostramos que los riesgos para la biodiversidad debido al incremento de actividades humanas es alto, éstas son incluso peores cuando se consideran en combinación con el cambio climático. Este efecto provee aún más incentivos para mejorar el sistema de áreas protegidas de la Antártida.” En un contexto global, la designación de la Antártida como “una reserva natural dedicada a la paz y la ciencia” de acuerdo al Tratado Antártico es algo único; ningún otro continente tiene un nivel similar de protección aparente.

“Esta situación podría ser al menos parcialmente responsable de la recurrente exclusión de la Antártida de evaluaciones globales de efectividad de áreas protegidas”, dice Shaw. “Sin embargo, su condición de protección aparente refleja intencionalidad en su manejo, no resultados.”

“El sistema de gobernabilidad está establecido, el Tratado Antártico podría ser usado para catalizar el mejoramiento del sistema actual de áreas protegidas y en contraste con la mayoría de otras regiones del mundo, existen pocos actores que pudieran entrar en conflicto con la creación de áreas protegidas.”

“Aun cuando el ambiente Antártico es menos usado y poblado que otros, algunas actividades permitidas en el continente, tales como la construcción de carreteras y edificios, el tráfico vehicular y la eliminación de residuos están teniendo un impacto sustancial en la biodiversidad.”

“Lo que se requiere ahora es una red diseñada sistemáticamente para conservar de la mejor manera posible la biodiversidad de la Antártida como un todo. Una vez un área protegida es designada y las actividades humanas restringidas, los esfuerzos de manejo son relativamente mínimos en comparación con los requerimientos para manejo de áreas protegidas en otros continentes. Y lo que ganaríamos sería una red de áreas protegidas de la que todos estaríamos orgullosos”.


Más información: Justine Shaw shaw.justine@gmail.com

Referencia

Shaw JD, A Terauds, MJ Riddle, HP Possingham & SL Chown (2014). Antarctica’s Protected Areas Are Inadequate, Unrepresentative, and at Risk. PLoSBiol 12(6): e1001888. doi:10.1371/journal. pbio.1001888

Traducido por Eduardo Gallo-Cajiao del artículo original publicado en DP #81.

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