Redes, derechos de uso y beneficios netos

Vigilancia y manejo de áreas marinas: maximizando la conservación y el valor económico

Por Katrina Davis (University of Queensland)

Una de las mayores amenazas para la sostenibilidad de los océanos es la sobreexplotación de los recursos marinos. Para manejar esta amenaza, la cual es principalmente un producto de la sobrepesca y otras actividades extractivas, los gobiernos restringen las actividades que pueden afectar sus áreas marinas. Dichas restricciones incluyen la regulación del esfuerzo de pesca en ciertas zonas, o la creación de zonas de no-captura (áreas donde la pesca u otras actividades extractivas están prohibidas).

Los modelos de optimización espacial pueden ayudar a los administradores de recursos naturales a planear el mejor uso de áreas marinas entre las diversas actividades. Cada actividad implicará costos de oportunidad o costos de manejo distintos, y a la vez producirá distintos niveles de beneficio ecológico o económico. Los datos disponibles sobre la distribución espacial de estos costos y beneficios pueden ser incorporados en modelos de optimización espacial para determinar la mejor asignación de una área entre diversas actividades. El objetivo es maximizar el valor económico o de conservación, a la vez que conseguir algún objetivo de conservación o restricción económica.

Barcos de pesca en la costa Chilena. Derechos territoriales de uso en la pesca (DTUP) han aportado beneficios económicos tal como de conservación en estás pesquerías.

Barcos de pesca en la costa Chilena. Derechos territoriales de uso en la pesca (DTUP) han aportado beneficios económicos tal como de conservación en estás pesquerías.

Derechos territoriales de uso en la pesca – Chile

En Chile, especies marinas como el ‘loco’ (Concholepas concholepas), un marisco, son manejadas mediante un programa de Derechos Territoriales de Uso de Pesca (DTUP, ver el recuadro sobre los DTUP y la conservación). Este programa otorga a los pescadores artesanales derechos de propiedad o de uso sobre un área de costa definida. Para optar a este programa, las organizaciones deben cumplir con una Captura Total Permisible (CTP), llevar a cabo un estudio de población anual de las especies objetivo, y estar al cargo de los costos de manejo.

Una gran parte de los costos de manejo en Chile tiene que ver con la vigilancia – los costos de vigilancia para prevenir la pesca ilegal. Varios estudios han demostrado que la abundancia de las especies objetivo es más alta en áreas bien vigiladas, lo cual se ha atribuido a una tendencia atribuida a la disminución de la captura.

En este análisis, tomamos datos sobre los costos de vigilancia del programa DTUP y de las zonas de no-captura en Chile para desarrollar una distribución espacial de los costos de vigilancia en un área marina de la región central de Chile (Figura 1). A continuación, incorporamos dichos costos en un modelo de optimización espacial para determinar la mejor asignación de área entre diversas actividades como la pesca, áreas de no-captura y áreas de acceso abierto sin ningún manejo (Davis et al. 2015). Nuestro objetivo era entender cómo los ingresos de organizaciones de pesca artesanal podrían ser maximizados y, de forma paralela, cumplir con los objetos de conservación.

Figura 1. Costos de vigilancia en la región central de Chile; las organizaciones pesqueras están indicadas. El recuadro describe la ubicación del área de estudio en la costa Chilena.

Figura 1. Costos de vigilancia en la región central de Chile; las organizaciones pesqueras están indicadas. El recuadro describe la ubicación del área de estudio en la costa Chilena.

Utilizamos datos de abundancia de poblaciones en condiciones de equilibrio de cinco especies explotadas de forma comercial – dos invertebrados y tres peces de arrecife – para así estimar los ingresos potenciales de pesca en cinco zonas distintas. Cada zona permitía actividades distintas (pesca o no-pesca) y tenía una restricción de captura específica. Estas zonas incluyen: acceso abierto (sin restricciones sobre las actividades permitidas); áreas de pesca DTUP; áreas de no-captura donde las actividades extractivas fueron prohibidas; y DTUP y áreas de no-captura, las cuales fueron vigiladas y así incurrieron en costos de vigilancia. Restringimos la pesca que podía ocurrir en las áreas DTUP para reflejar los límites de captura actuales en Chile, asumiendo que no habría captura en las áreas de no-captura; e hicimos coincidir la captura en las áreas de acceso abierto a la biomasa explotable de cada especie – la proporción de la población con el tamaño suficiente para ser extraída.

Manejo óptimo del área del estudio

Descubrimos que para obtener la mayor cantidad de dinero para los pescadores (maximizar los ingresos de pesca), la mejor estrategia es asignar el área completa del estudio a la zona de DTUP vigilada (Figura 2). Esta estrategia cambió levemente cuando los objetivos de conservación fueron incluidos. En este segundo escenario el manejo espacial óptimo también incluyó áreas sin captura.

Figura 2. Asignación optima espacial del área de estudio entre las zonas de manejo sin (a la izquierda), y con (a la derecha) un objetivo de conservación.

Figura 2. Asignación optima espacial del área de estudio entre las zonas de manejo sin (a la izquierda), y con (a la derecha) un objetivo de conservación.

efectiva fue la vigilancia. Así, quisimos entender si la mayor abundancia observada en zonas vigiladas se tradujo en mayores beneficios netos cuando se consideraron los costos de vigilancia. Descubrimos que los ingresos de pesca incrementaron entre US$4 y US$9, un retorno alto de la inversión (ROI).

La vigilancia tiene beneficios netos

Nuestros análisis demuestran que existen beneficios netos de la vigilancia de las áreas marinas; los ingresos de pesca fueron mayores en áreas con vigilancia para prevenir la pesca ilegal. También descubrimos que la vigilancia fue importante para la conservación. Por ejemplo, los mayores objetivos de conservación se alcanzan cuando las áreas marinas son vigiladas. Nuestros resultados demuestran que la inversión en el manejo, la cual resulta en beneficios para la conservación, está justificada debido a los mayores rendimientos económicos para los pescadores.

Aunque nuestra investigación demuestra que la vigilancia de las áreas de pesca es en el mejor interés de los usuarios, aproximadamente un tercio de las áreas de manejo DTUP no están vigiladas en la actualidad. Esta contradicción se podría deber a diversos factores como la falta de dinero o tiempo por parte de las organizaciones de pesca.

Comentarios de los pescadores en nuestra área de estudio indican que la vigilancia representa un alto riesgo personal para los guardias y que ésta puede estar relacionada con costos sociales. Muchos pescadores ilegales son miembros de la comunidad local y la pesca siempre ha sido una fuente de ingresos segura para estos miembros cuando las otras fuentes de ingreso fallan.

Nuestros resultados indican que se pueden obtener grandes beneficios mediante la vigilancia de las áreas de manejo marino. En nuestro estudio, los ingresos de los pescadores aumentaron, a la par que se observaron mayores niveles de abundancia de especies marinas cuando se realiza vigilancia en las áreas de manejo marino. Entender los factores que influyen las decisiones de los pescadores artesanales en Chile para vigilar sus áreas de manejo DTUP debe ser de alta prioridad para el futuro.


Más información: Katrina Davis k.davis@uq.edu.au

Referencia: Davis K, Kragt M, Gelcich S, Schilizzi S y Pannell D. 2015. Accounting for enforcement costs in the spatial allocation of marine zones. Conservation Biology 29: 226-237.

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