La gente y los parques

La importancia de las comunidades locales en la efectividad de las áreas protegidas

La Serra do Tabuleiro en Brasil, es un paisaje imponente. La majestuosidad escénica áun es una de las principales razones para el establecimiento de parques nacionales en muchos lugares. Existen muchos casos en los cuales comunidades locales han sido expulsadas de sus tierras ancestrales tras la creación de áreas protegidas.

La Serra do Tabuleiro en Brasil, es un paisaje imponente. La majestuosidad escénica áun es una de las principales razones para el establecimiento de parques nacionales en muchos lugares. Existen muchos casos en los cuales comunidades locales han sido expulsadas de sus tierras ancestrales tras la creación de áreas protegidas.

Las áreas protegidas han sido parte de la conservación de paisajes por más de 150 años. Sin embargo, el reconocimiento del papel de las comunidades locales en la gestión de estas áreas es mucho más reciente. ¿Qué tan importante es esa relación? Nuestra investigación muestra que en los países en desarrollo, el nivel de participación local es el factor más importante relacionado con los niveles de éxito en la implementación de estas áreas.

Por lo tanto, deberíamos prestar más atención a este aspecto. El Parque Nacional de Yellowstone en los Estados Unidos de América fue el primer parque nacional oficial del mundo. Desde su creación en 1872, los gobiernos han acogido la idea de proteger “las zonas silvestres” contra los impactos producidos por el hombre.

El número de áreas protegidas en todo el mundo ha crecido enormemente desde entonces. En la actualidad, casi el 13% de la superficie total del planeta se encuentra dentro de áreas protegidas, y existen cerca de 144.000 sitios protegidos que abarcan más de 19 millones de kilómetros cuadrados.

Sin embargo, el costo que implica para las comunidades locales la implementación de estas áreas ha sido a menudo pasado por alto. Muchas áreas protegidas establecidas en el siglo pasado han seguido el mismo enfoque convencional y excluyente aplicado en Yellowstone. Con frecuencia, diferentes comunidades tradicionales que tienen fuerte apego cultural a la tierra han sido desalojadas sin ningún tipo de consulta y han sido compensadas inadecuadamente. Sus formas de vida tradicionales se han interrumpido provocando graves impactos sociales, todo en nombre de la conservación que imagina un ideal de “zonas silvestres” sin interferencia humana.

“En los países en desarrollo el nivel de participación local es el factor más importante en lo que a niveles de cumplimiento se refiere”

En realidad, tales zonas nunca han existido. Muchas comunidades tradicionales han vivido en ellas durante milenios. El resultado de tal despojo, violento y autoritario, ha provocado a menudo actitudes hostiles hacia las áreas protegidas. Esto ha dado lugar a conflictos entre las comunidades locales y los administradores de los parques, lo que reduce la efectividad de estos para la conservación de la biodiversidad. Por ejemplo, después de que el bosque impenetrable de Bwindi en Uganda fuese declarado como parque nacional, varios incendios se iniciaron deliberadamente, lo que ocasionó la quema del 5% de la superficie de la selva. En el Parque Nacional Tsitsikama, Sudáfrica, las comunidades locales practican actividades ilegales como una forma de represalia contra las reglas de control de las políticas de conservación. Es claro que si hay escasez de fondos, equipos y personal bien capacitado – características típicas de las áreas protegidas en países en desarrollo – la protección de la reserva puede ponerse en peligro si no se cuenta con la cooperación de la comunidad local. La importancia de la incorporación de un enfoque más participativo en la toma de decisiones en relación a las áreas protegidas, ha sido ampliamente reconocida en la literatura y entre algunos conservacionistas. Sin embargo, sigue siendo un área polémica.

El grupo de mujeres de Bigodi usa sosteniblemente los recursos naturales cosechados y técnicas de tejido con el fin de producir artesanías para los turistas. El grupo forma parte de KAFRED, una organización en Uganda que agrupa varias comunidades. Ésta fue establecida para ayudar a conservar el santuario de Bigodi (Bigodi Wetland Sanctuary) y asegurar una economía saludable basada en ecoturismo. El mantenimiento de los valores naturales del santuario parece ser crítico para sostener la calidad de vida de las comunidades locales. http://www.bigodi-tourism.org/6601.html

El grupo de mujeres de Bigodi usa sosteniblemente los recursos naturales cosechados y técnicas de tejido con el fin de producir artesanías para los turistas. El grupo forma parte de KAFRED, una
organización en Uganda que agrupa varias comunidades. Ésta fue establecida para ayudar a conservar el santuario de Bigodi (Bigodi Wetland Sanctuary) y asegurar una economía saludable basada en ecoturismo. El mantenimiento de los valores naturales del santuario parece ser crítico para sostener la calidad de vida de las comunidades locales. http://www.bigodi-tourism.org/6601.html

Algunos argumentan que las comunidades locales son más propensas a cumplir y comprometerse con las estrategias de conservación a largo plazo cuando su conocimiento y opiniones se incorporan en el proceso de toma de decisiones. Otros creen que un enfoque excluyente y la imposición de medidas constituyen la piedra angular para el éxito de la conservación de estas áreas. A pesar del amplio conocimiento sobre la gestión de las áreas protegidas, no hay consenso sobre la mejor manera de lograr el cumplimiento de políticas públicas allí. Por lo tanto, una pregunta crítica es: ¿Cuáles son los factores que influyen y mejoran el cumplimiento de tales políticas por parte de las comunidades locales? Aunque muchos estudios han evaluado de forma individual esta pregunta en áreas protegidas específicas, pocos han evaluado cuantitativamente los factores que conducen al cumplimiento de los planes de gestión para la conservación de áreas protegidas.

Para abordar este interrogante, realizamos una investigación exhaustiva utilizando 55 estudios publicados sobre áreas protegidas en países en desarrollo (Andrade y Rhodes, 2012). Identificamos si el nivel de cumplimiento de las políticas de áreas protegidas estaba correlacionado con: el tamaño y la edad de las áreas, la existencia de zonas de amortiguamiento, el nivel de protección definido por la UICN, el PIB (Producto Interno Bruto PIB) per cápita, la densidad de población humana, o la participación de las comunidades locales en la gestión de las áreas protegidas.

El resultado de este meta-análisis sugiere que la inclusión de las comunidades locales en la gestión de estas áreas protegidas, constituye una variable clave en el nivel de cumplimiento de las estrategias de conservación. Es probable que las comunidades locales estén más dispuestas a cumplir con las políticas y normas de conservación cuando son incluidas en el proceso de toma de decisiones. Dicha inclusión crea un sentido de propiedad, donde los locales protegen cooperativamente las reservas de personas ajenas a la región y regulan el uso que ellos mismos les dan a los recursos naturales. En general, encontramos que a mayor nivel de participación, mayor el nivel de cumplimiento de los objetivos.

Esto tiene implicaciones importantes en el proceso de gestión y sugiere que una mayor inclusión de las comunidades locales debe ser una estrategia clave para asegurar la integridad de las áreas protegidas. Otros factores como la existencia de una zona de amortiguamiento, el nivel de protección definido por las categorías de la UICN, el PIB per cápita, la densidad de población de las inmediaciones, la edad y el tamaño las áreas protegidas, no mostraron una relación significativa con el nivel de cumplimiento de los objetivos de manejo.

“En general encontramos que, a mayor nivel de participación, mayor nivel de cumplimiento. ”

La simple restricción del acceso a los recursos naturales contenidos en un área – recursos que pueden jugar un papel crucial como medios de subsistencia para las poblaciones locales – no protege los valores por los cuales el área protegida fue establecida en primer lugar. De hecho, tal enfoque puede acelerar factores como el aumento del tráfico ilegal de productos del bosque en el mercado negro. La tribu Kayapo vive en una reserva indígena (en verde) ubicada a los alrededores del río Xingu, en el sector oriental de los bosques de la cuenca del Amazonas, la cual ayudan a preservar. Alrededor de los bordes de su territorio (café claro) varios fuegos en bosques primarios han sido ocasionados deliberadamente por agricultores para extender su territorio. (Fuente: NASA 2004.)

La tribu Kayapo vive en una reserva indígena (en verde) ubicada a los alrededores del río Xingu, en el sector oriental de los bosques de la cuenca del Amazonas, la cual ayudan a preservar. Alrededor de los bordes de su territorio (café claro) varios fuegos en bosques primarios han sido ocasionados deliberadamente por agricultores para extender su territorio. (Fuente: NASA 2004.)

La tribu Kayapo vive en una reserva indígena (en verde) ubicada a los alrededores del río Xingu, en el sector oriental de los bosques de la cuenca del Amazonas, la cual ayudan a preservar. Alrededor de los bordes de su territorio (café claro) varios fuegos en bosques primarios han sido ocasionados deliberadamente por agricultores para extender su territorio. (Fuente: NASA 2004.)

Por otro lado, incluir a la comunidad local en el manejo de las áreas protegidas promueve la capacidad de implementación de programas de divulgación y la gobernabilidad efectiva, lo que garantiza una aplicación de sanciones coherente y mejora las posibilidades del éxito al largo plazo.

Dado que la mayoría de las áreas protegidas en los países en desarrollo enfrentan un enorme déficit de financiación, la asociación con las comunidades locales para ayudar a promover estrategias de conservación constituye un resultado muy deseable. Los conocimientos tradicionales pueden complementar la eficacia de la ciencia moderna, además de promover una mejor inversión de los recursos para mejorar la gobernanza e implementar programas de participación en contraposición a las medidas extremadamente rígidas.

Por supuesto, involucrar a las comunidades locales no es una tarea fácil. No existe una fórmula simple que combine los objetivos locales de conservación con las necesidades de la comunidad. Lo que funciona en un área protegida puede no funcionar en otra. Entender las peculiaridades de cada zona protegida y las personas que viven dentro de ella y sus alrededores es de suma importancia para el éxito de cada programa de conservación. La efectividad con la que manejemos hoy las áreas protegidas determinará si estas permanecerán bajo protección en el futuro, o si seremos testigos de la pérdida de sus valores naturales.


Las hermanas lo hacen por ellas

La inclusión de las comunidades locales en el proceso de toma de decisiones en las áreas protegidas puede promover un sentido de propiedad, donde los locales protegen cooperativamente las reservas de los impactos de las personas ajenas al lugar, a la vez que regulan el uso de los recursos naturales. En Roviana, Islas Salomón, por ejemplo, las mujeres involucradas en un programa de conservación jugaron un papel activo en el logro de los resultados de conservación. Ahora, ellas manejan y monitorean los recursos naturales de manera más amplia y establecen sus propias reglas para detener las actividades ilegales en zonas de uso estricto de recursos (Aswani y Weiant 2004). Se cree que el éxito del programa puede ser atribuido a cinco factores importantes: (1) un alto nivel de participación y liderazgo de la comunidad, (2) la mejora de la percepción local de que los recursos naturales se han recuperando gradualmente, (3) una combinación de conocimientos científicos y tradicionales, (4) los incentivos económicos creados por la generación de ingresos alternativos, y (5) los límites bien definidos que permiten la implementación de las estrategias de conservación.

Referencia

Aswani S & P Weiant (2004). Scientific evaluation in women’s participatory management: monitoring marine invertebrate refugia in the Solomon Islands. Human Organization 63: 301–319.


Más información: Gustavo Andrade gsalgado.andrade@gmail.com

Referencia

Andrade GSM & JR Rhodes (2012). Protected areas and local communities: an inevitable partnership toward successful conservation strategies? Ecology and Society 17(4): 14. http://dx.doi.org/10.5751/ES-05216-170414

Traducido por Andrés Felipe Suárez-Castro del artículo original publicado en DP #70.

Leave a Reply